viernes, 28 de febrero de 2014

Por qué creer?

"La oscuridad no es otra cosa sino la ausencia de luz"
La entrada de ésta ocasión si es para crear polémica, ruido y lío, y es que estamos vivos y por eso mismo es que nos atañe a cada uno.
En la actual urbe con regularidad presenciamos discusiones, comentarios constructivos y destructivos, opiniones que parecen acusaciones y  personas que juzgan lo que sea, algunos de los más discutidos temas en la "social media" es el de la homosexualidad, la sexualidad, pedofilia, pederastia, abortos, etcétera, y lo más delicado acerca de éstos temas son las bases que sustentan nuestra opinión ya que éstas, nuestras bases, suelen estar influenciadas por dogmatismos, ídolos, moda e incluso por mera indiferencia que no hace otra cosa que complicar las cosas.
Hoy en día creamos un sitio de opiniones mezcladas con dudas, consejos y muchos parecemos más que ser compañeros de vida todos unos maestros en el arte de guiar. La única verdad es que nadie puede guiar, nadie es tan viejo. Entonces nuestra opinión está basada en nuestra "experiencia de la vida" que muchas veces (y otras más) es absurdamente negativa. Así pues... ¿Cómo tener un criterio que me ayude a entender lo que sucede sin estar influenciado?, pues no se puede, somos parte de una larga historia, de una descendencia genética y cultural que nos lleva a tener ciertos avances y también tabús, ¿cómo quitar esos tabús y utilizar los avances como bases que sigan construyendo escalones hacia la verdad sobre la existencia? La respuesta es olvidar el dogmatismo absurdo. y ¿qué es el dogmatismo? ¿los pederastas y sus secuaces?, el dogmatismo absurdo es la creencia de que a Dios debes temerle por que te castigará, que si rezas todos lo días te salvarás, que por ser diferente estás mal. "Si el mundo los persigue recuerden que a mi me han perseguido antes." el dogmatismo absurdo de que los homosexuales, divorciados, adictos y demás serán juzgados, "aquí nadie te juzga mujer". el templo no está lleno de corazones brillantes y relucientes, está hecho de almas en rehabilitación.
Qué más debemos quitar entonces, debemos quitar las vendas de nuestros ojos, facebook, twitter, telefonos inteligentes, candy, ipod, tablets, todo aquello que nos da una falsa felicidad y nos aleja de la conversación interna. Esa agobiante realidad de máscaras e imágenes, sólo desgasta nuestra paciencia y nos convierte en ídolos de una realidad inexistente. Si la red cayera, si tu celular se apagar, si desaparecieran las redes sociales, ¿cuánto tiempo tendrías para hablar contigo mismo? y que ganarías con ello, ¿cuánto te reclamarías?, si pudieras hablar con ese Tú con sueños, ilusiones, dudas, ¿qué tanto te diría?. Y no es para menos, existimos, hoy estamos, un día ya no estaremos más. Vivimos para ser participes de algo que sucede, que está sucediendo y no para ser tan sólo lo que ves en una foto de instagram. Estamos aquí para ser ciertos y concretos, para un fin en específico. "lo que sea que hagas es muy diminuto pero es muy importante que lo hagas" y eso no se hará volviendo obsoletos todos los órganos menos los dedos, alejandote de las personas en las que deberías estar dejando una huella, no alimentando tu cultura.
Con gran certeza hoy el mundo se enfrenta a una de las mayores crisis de la humanidad, la indiferencia, la comodidad, la ignorancia y éstos males que no parecen tan malos traen consigo discriminación, violencia, asesinatos, guerras, dictaduras, injusticias. Hoy tenemos niños con cáncer en forma creciente y también anuncios de Coca Cola en cada esquina, muertes por seguir ideologías que promueven la muerte como la cultura del narco, familias fraccionadas por que se degrada el concepto de familia, de amor, de religión. Hoy no existe tolerancia, justicia, ni heroísmo porque todos estamos sumidos en una depresión y decepción global.
Y ante este clima sin esperanza lo único que puede remover esos escombros para que la vida siga siendo un crisol de variedades es la cultura, saber sobre Ku Klux Klan  puede enseñarnos los extremos de la discriminación, saber sobre el holocausto puede enseñarnos los extremos del odio, saber sobre Gandhi, Che Guevara, Mahoma, Cristo o Buda puede llevarnos de nuevo al rumbo de la lucha, de la dignidad humana, del compañerismo, del amor y de esos valores que deberían ser las BASES  de nuestras opiniones para poder hacer un cambio para éste mundo, para que al fin de nuestro camino existir haya valido la pena, tener ideales y seguirlos, no ser tibios, no ser pobres de espíritu. Hoy nuestra existencia aclama por tener sentido, nuestra alma necesita salvación, nuestra fe quiere creer, nuestros ojos quieren ver un mundo diferente.

Ahora, siendo concluyente, refiero las primeras palabras escritas a modo de reflexión personal. La oscuridad no es otra cosa más que la ausencia de luz, la muerte no es más que la ausencia de vida. y la vida es esperanza, lucha, pasión, verdad, ensayo y error, una causa con un fin, continuidad, cambio. Entonces aquellos que hoy "viven" como si tan sólo existieran en cierto modo ya están muertos. La única diferencia es que hoy pueden cambiar, empezar a vivir, a opinar, a aprender y desaprender, a empezar esa búsqueda del sueño que permanecía en su horizonte, a ser frio o caliente pero no tibio a amar, a vivir.